martes, 6 de noviembre de 2012

El gran Escultor


Eran tiempos difíciles en Fantasía. La nada era cada vez mas grande y atrayente y Atreyu seguía su camino ya sabiendo lo que tenía que hacer. Enguivuk y Urgl no sabían qué hacer. Engivuk no podía seguir con sus investigaciones y Urgl no podía hacer nada mas que ayudar a Engivuk. Decidieron caminar y caminar, dejar todo lo que conocían atrás y simplemente caminar.
Llegaron a un pequeño pueblo de gnomos. Allí encontraron unos familiares de Engivuk así que se quedaron. Los familiares eran muy pobres así que pronto tendrían que irse. En el segundo mes de estar en ese pueblito Engivuk vio que la nada estaba desapareciendo y sabía que el había salvado a Fantasía.
Ese mismo día soñó con la emperatriz infantil montando un caballo de madera. Estaba vestida con un velo blanco, mas hermoso que las mismas estrellas. Sus cabellos, cual pequeños trozos de finas sedas, danzaban con el galopar del magnifico animal. Galopó así donde estaba Engivuk y le dijo:” Tú me salvaste, ahora yo te salvare a ti y a toda tu familia. Te otorgaré un talento mas grande que el de cualquier otro. Tendrás que descubrirlo por tu cuenta. Pero siempre recuerda el talento puede estar enfrente de ti”. Se bajo del gran caballo de madera dejándolo enfrente de el. En ese momento entendió lo que debía ser  ¡escultor! Al día siguiente le contó su sueño a Urgl y ella le dijo que había soñado algo parecido. Solo que la Emperatriz le había dicho que tendría que ayudar a Urgl.
—   ¿ Qué tengo que hacer? — dijo Urgl decidida a ayudar a su esposo.
—         No lo sé, pero hay algo que me llamó mucho la atención. El caballo estaba vivo ¿ Eso significa que tengo que darle vida a mis esculturas?
—   ¿¡Estas loco!? Eso es imposible.
—   Esto es Fantasía. Nada es imposible.
Entonces, con algunas herramientas que encontró en el desván de su tío y unos pedazos de madera comenzó a construir un300 caballo. Primero fue simplemente una bola de madera pero con el pasar del tiempo empezó a tomar forma. Primero el hocico, luego la cabeza y el cuello, después el cuerpo y las patas. Era un caballo fantástico como nunca se había visto jamás. Y lo mas sorprendente fue que era exactamente igual al del sueño. Entonces, con algunas pociones que sacó de la casa antes de que la nada la devorara, empezó a combinarlas. Estuvo en su habitación cinco días y cinco noches hasta que por fin  logró hacer una poción de vida. Solo él sabía la receta. Entonces la volcó sobre el caballo y este comenzó a corcovear. Engivuk puso una mano sobre su lomo y se calmó. Decidió montarlo por la ciudad y todos lo miraban, ya que era un caballo de madera vivo que respiraba, comía, dormía, bebía y era de madera. ¡Era una locura! Le preguntaron cómo lo había logrado y Engivuk se lo contó todo. Unos días después cientos de persona aparecieron en la pequeña ciudad buscando a Engivuk. Entonces Engivuk se transformó en el gnomo mas conocido de toda Fantasía. Luego de años de fama, la Hija de la Luna apareció y habló con Engivuk. Le dijo que necesitaría un nuevo Auryn, uno que durara para siempre porque el antiguó había sido roto en la búsqueda de un nuevo nombre para la Hija de la Luna. Entonces el gnomo aceptó. Y logró hacer la Alhaja pero él necesitaría buscarle un nombre a la hija de la luna. Pero esa es otra historia y debe ser contada en otro momento.