Eran
tiempos difíciles en Fantasía. La nada era cada vez mas grande y atrayente y
Atreyu seguía su camino ya sabiendo lo que tenía que hacer. Enguivuk y Urgl no
sabían qué hacer. Engivuk no podía seguir con sus investigaciones y Urgl no podía
hacer nada mas que ayudar a Engivuk. Decidieron caminar y caminar, dejar todo
lo que conocían atrás y simplemente caminar.
Llegaron
a un pequeño pueblo de gnomos. Allí encontraron unos familiares de Engivuk así que
se quedaron. Los familiares eran muy pobres así que pronto tendrían que irse.
En el segundo mes de estar en ese pueblito Engivuk vio que la nada estaba
desapareciendo y sabía que el había salvado a Fantasía.
Ese
mismo día soñó con la emperatriz infantil montando un caballo de madera. Estaba
vestida con un velo blanco, mas hermoso que las mismas estrellas. Sus cabellos,
cual pequeños trozos de finas sedas, danzaban con el galopar del magnifico
animal. Galopó así donde estaba Engivuk y le dijo:” Tú me salvaste, ahora yo te
salvare a ti y a toda tu familia. Te otorgaré un talento mas grande que el de
cualquier otro. Tendrás que descubrirlo por tu cuenta. Pero siempre recuerda el
talento puede estar enfrente de ti”. Se bajo del gran caballo de madera
dejándolo enfrente de el. En ese momento entendió lo que debía ser ¡escultor! Al día siguiente le contó su sueño
a Urgl y ella le dijo que había soñado algo parecido. Solo que la Emperatriz le había
dicho que tendría que ayudar a Urgl.
— ¿ Qué tengo que
hacer? — dijo Urgl decidida a ayudar a su esposo.
—
No lo sé, pero hay algo que me llamó mucho la
atención. El caballo estaba vivo ¿ Eso significa que tengo que darle vida a mis
esculturas?
— ¿¡Estas loco!? Eso
es imposible.
— Esto es Fantasía.
Nada es imposible.
Entonces, con algunas herramientas que encontró en el desván de su tío y
unos pedazos de madera comenzó a construir un300 caballo. Primero fue
simplemente una bola de madera pero con el pasar del tiempo empezó a tomar
forma. Primero el hocico, luego la cabeza y el cuello, después el cuerpo y las
patas. Era un caballo fantástico como nunca se había visto jamás. Y lo mas
sorprendente fue que era exactamente igual al del sueño. Entonces, con algunas
pociones que sacó de la casa antes de que la nada la devorara, empezó a
combinarlas. Estuvo en su habitación cinco días y cinco noches hasta que por
fin logró hacer una poción de vida. Solo
él sabía la receta. Entonces la volcó sobre el caballo y este comenzó a
corcovear. Engivuk puso una mano sobre su lomo y se calmó. Decidió montarlo por
la ciudad y todos lo miraban, ya que era un caballo de madera vivo que
respiraba, comía, dormía, bebía y era de madera. ¡Era una locura! Le
preguntaron cómo lo había logrado y Engivuk se lo contó todo. Unos días después
cientos de persona aparecieron en la pequeña ciudad buscando a Engivuk.
Entonces Engivuk se transformó en el gnomo mas conocido de toda Fantasía. Luego
de años de fama, la Hija
de la Luna apareció
y habló con Engivuk. Le dijo que necesitaría un nuevo Auryn, uno que durara
para siempre porque el antiguó había sido roto en la búsqueda de un nuevo
nombre para la Hija
de la Luna. Entonces
el gnomo aceptó. Y logró hacer la
Alhaja pero él necesitaría buscarle un nombre a la hija de la
luna. Pero esa es otra historia y debe ser contada en otro momento.